La Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, o «israelíta»–una secta creada en la selva central del Perú- viene preparándose para el Armagedón desde hace más de 50 años. Ezequiel Ataucusi Gamonal, el fallecido líder de este movimiento religioso-mesiánico, formó una institución que se prepara para el fin de los tiempos de acuerdo a los preceptos del Antiguo Testamento y la tradición andina que añora el Tahuantinsuyo, el vasto imperio de los incas. Sus miembros se visten como en tiempos bíblicos: túnicas, largas cabelleras y velos que recubren las cabezas de las mujeres.
Practican el Sabbat, realizan sacrificios de fuego para dios y buscan redimirse a través del trabajo agrario en el campo y oficios independientes en la ciudad. Muchos israelitas han migrado a los Andes y a la Amazonía para crear comunidades, en su propia ley, que sobrevivirán el Apocalipsis. El resto de la humanidad que no escuchó su prédica sucumbirá ante la debacle masiva. Pero, mientras tanto, en distintas partes de la selva amazónica y de los Andes del Perú se forja la tierra prometida.